LA MEDALLA DICKIN

Por Adolfo Alvarez

 

  La Medalla Dickin es una condecoración que se le otorga a animales por sus acciones señaladas en época de conflictos bélicos desde 1943, y que puede ser considerada como un equivalente al Corazón Púrpura de los americanos, la Cruz de la Victoria de los británicos o la Cruz de Hierro de los alemanes.  
 
  La entrega de esta medalla fue idea de la veterinaria británica M. Dickin, fundadora de la institución PDSA (siglas de People's Dispensary for Sick Animals, en español: Sanatorio popular para animales enfermos).
 
 

  Está hecha de bronce y tiene inscritas las leyendas «For Gallantry» (Por la valentía) and «We Also Serve» (También servimos) dentro de una corona de laurel. Esta medalla porta una cinta con rayas verdes, marrón oscuro y azul pálido. Dicha medalla es presentada y entregada por el Alcalde de Londres.

 

  En plena Segunda Guerra Mundial y en una Europa arrasada por las batallas, los actos de heroismo de los soldados se sucedían casi a diario. Sólo algunos pocos de esos actos de valor extremo llegaban a ser recompensados con condecoraciones.

 

  Pero muchos fueron los héroes anónimos o desconocidos que nunca llegaron a recibir ninguna medalla a pesar de sus acciones valerosas o decisivas. Precisamente en este grupo de desconocidos estaban los protagonistas de esta historia hasta que llegó la medalla Dickin.

 
  Cientos de perros, palomas, caballos e incluso gatos : fueron usados como guardianes, mensajeros, rastreadores, portadores de provisiones, espías, paracaidistas, rescatadores de heridos o personas entre los escombros, para detectar minas y hasta (desdichados) kamikazes antitanque, Delfines y leones marinos son utilizados para detectar minas bajo el agua y proteger barcos... en números aproximados estaríamos hablando de 8 millones de caballos fallecidos solamente en la I Guerra Mundial y 200.000 palomas se usaron como mensajeras en la II GM. De las 17.000 enviadas a territorio enemigo, sólo 1 de cada 8 regresaron a punto de partida.
 
  Las palomas jugaron un papel clave en las comunicaciones durante la guerra; hoy en día todos concebimos las comunicaciones como algo sencillo y global gracias a internet y los satélites pero hace 70 años la cosa no era tan “sencilla”. Aunque la radio ya estaba consolidada como el medio de transmisión por excelencia, los diferentes ejércitos siempre tuvieron presente la importancia de las palomas, no sólo como mensajeras "de reserva" en situaciones de emergencia, sino también como una alternativa cuando los aparatos de radio no podían ser usados por miedo al espionaje. De hecho, la Resistencia francesa las usó muy frecuentemente para comunicarse con el ejército británico durante la ocupación nazi.
 
 
  EL VERDADERO, EL PRIMERO: G.I. JOE
 
 

  G.I.JOE es la paloma mensajera más destacada de la historia militar. Salvó las vidas de más de mil soldados británicos durante la Segunda Guerra Mundial. La brigada británica 56 estaba lista para atacar en Calvi Vecchia, Italia a las diez de la mañana el 18 de Octubre de 1943, el comando de apoyo aéreo de los EE.UU. estaba listo para bombardear la ciudad, los

alemanes dejaron solamente unos pocos soldados como retaguardia, por lo tanto, los británicos entraron a la ciudad con poca resistencia y mucho antes de lo previsto.
 
  Todos los intentos de cancelar el bombardeo hechos por radio y otras formas de comunicación fallaron. G.I.JOE fue soltada con el mensaje importante de cancelar el bombardeo. Voló las veinte millas hasta la base aérea en veinte minutos llego cuando los aviones estaban calentando motores. Si hubiera llegado unos pocos minutos mas tarde, la historia hubiera sido diferente.
 
 
  WINKIE, MENSAJERA IMPLACABLE
 
 

  Winkie fue una paloma del Servicio Nacional de Palomas Mensajeras del ejército británico a la que embarcaron a bordo del bombardero británico Bristol Beaufort, que fue derribado por fuego antiaéreo alemán en el Mar del Norte.

 

  La tripulación, con la radio inutilizada y sujetándose a lo que quedaba del fuselaje, decidió aferrarse a su última esperanza : soltar a Winkie y confiar

en que llegara volando a Inglaterra con un mensaje de socorro, a pesar de que la distancia era enorme.
 
  Tras recorrer más de 120 millas, Winkie llegó a su nido-barracón completamente exhausta, empapada y llena de petróleo que le habia caído a causa del accidente del avión. Teniendo en cuenta el tiempo desde que habia partido el avión y la dirección del viento, la RAF fue capaz de determinar en unos 15 minutos la zona aproximada en la que había caido el avión y rescatar a toda la tripulación, sana y salva.
 
 
  RIP, EL HÉROE DE LONDRES
 
 

  Rip fue un terrier vagabundo y hambriento encontrado entre las ruinas de edificios destruidos tras uno de los muchos bombardeos nazis que sufrió la ciudad de Londres. Su "padre adoptivo" fue un guarda británico que pronto apreció las cualidades de Rip : su gran olfato y su tenacidad le permitían encontrar víctimas que aún seguían con vida entre los escombros, tras los ataques.

 
  Sin ningún tipo de entrenamiento ni experiencia previa, Rip se lanzaba de manera instintiva a la búsqueda de supervivientes, sin descanso. En total, se calcula que salvó la vida a más de 100 personas, llegando a convertirse oficialmente en el primer perro especializado en operaciones de búsqueda y rescate. Su éxito fue el que animó a las autoridades a crear un cuerpo de perros especialmente entrenados para estos propósitos.
 
 
  ROB, UN PARACAIDISTA DE ÉLITE... DE 4 PATAS
 
 

  Rob fue un perro de granja del condado británico de Shropshire al que sus dueños, Basil and Heather Bayne, decidieron alistarlo en el ejército en 1942 para servir como perro de guerra. Esta tipo de acciones no eran hechos aislados, ya que fueron muchos las familias inglesas que cedieron a sus "avispados" perros para colaborar en las miles de acciones de apoyo y logística que tenía que realizar el ejército.

 
  Pero Rob demostró que estaba capacitado para mucho más : se le entrenó para realizar saltos con la unidad aerotranspotada, y hoy por hoy se le atribuyen alrededor de 20 saltos sobre territorio enemigo durante la campaña del Norte de África, ostentando un récord que pocos humanos han alcanzado (para que os hagáis una idea, un paracaidista no solía sobrevivir a más de 4 saltos sin caer por fuego enemigo). Rob también participó en misiones tras las lineas de defensa nazis con el SAS, siguiendo rastros, alertando a sus compañeros de la presencia de enemigos y colaborando en la extracción de comandos.
 
 
  SIMON, LA MORAL ALTA... Y LOS RATONES A RAYA
 
 

  Simon tiene el mérito de ser el único gato que ha obtenido la Medalla Dickin. Fue embarcado a bordo de la fragata inglesa HMS Amethyst, después de que uno de los tripulantes del barco lo encontrara merodeando por el puerto. Simon se ganó muy pronto el cariño de la tripulación, ya que demostraba una gran pericia matando a las ratas del barco, las cuales eran muy temidas porque se comían las provisiones de la bodega y podían transmitir serias enfermedades.

 
  En el año 1949, el barco se vio envuelto en el Incidente del Yangtse, por el cual la fragata fue cañoneada por el ejercito comunista chino, matando a parte de la tripulación. Simon resultó gravemente herido, con 4 impactos de metralla, quemaduras por todo el cuerpo y una fuerte conmoción en la cabeza.
 
  El médico de la fragata le extrajo la metralla, limpió sus heridas y lo vendó, pero no apostaba por que Simon sobreviviese a la primera noche. Contra todo pronóstico, el gato sobrevivio y siguió paseándose por la cubierta a diario, jugando con los supervivientes y cazando ratas sin descanso. El hecho de ver al animal con la cabeza vendada y lleno de heridas pero continuando con su "deber" ante todo, suponía una inyección de moral para los marineros, que llegaron a verle como un "ejemplo a seguir" ante la adversidad. Finalmente Simon murió a causa de sus heridas, pero recibió la Medalla Dickin 4 días después, a título póstumo.
 
 

  En el año 2000 vuelve a instituirse la medalla Dickin.

 

  En el año 2000 se decidió concederle la medalla, como homenaje póstumo, a Gander, un perro terranova que sirvió en 1941 en la contienda del ejército canadiense en Hong Kong.

 
 
  En el 2002 se le concedió a 3 perros: Salado y Roselle, perros guías de particulares que los pusieron a disposición de las autoridades para el rastreo y rescate de víctimas en el World Trade Center durante los ataques terroristas del 11-S. Y el tercer condecorado fue Appollo, propiedad del Departamento de Policía de Nueva York, que fue elegido como representante de todos los perros policías que participaron en los rastreos y rescates del 11-S en el World Trade Center y el Pentágono.
 
  En el 2003 los condecorados fueron Sam y Buster, que servían respectivamente en Bosnia-Herzegovina e Irak.
 
  En 2007, la condecoración le fue otorgada a Sadie, un perro Labrador negro, encargado de buscar bombas en Afganistán. Sadie, encontro una bomba debajo de unas bolsas de arena en la entrada de de uno de los cuarteles de las Naciones Unidas en Kabul, en Noviembre del 2005. Recibio la medalla de manos de la Princesa Alexandra. Sadie sirvio en Bosnia, Iraq, y en Afghanistan.
 
  En 2010, la condecoración le fue otorgada a Treo, un Labrador Negro de Inglaterra. Que realizó una larga y distinguida carrera como perro militar, su misión consistió en olfatear bombas y explosivos para proteger a las tropas británicas destacadas en el lejano Afganistan. Entre agosto y septiembre de 2008, Treo olió dos letales minas anticarro y una serie de bombas ''trampa'' (al olfatear el explosivo) en Sangin, Afganistán. Su descubrimiento probablemente salvó la vida de cientos de soldados.
 
  Así pues Treo se convierte en el receptor número 63 de la medalla, desde su creación en 1943.
 
  "Sin tener idea de por qué habían sido arrastrados a los confictos de los hombres, ellos (los animales) actuaron solamente movidos por la lealtad y el afecto"
  Jilly Cooper, PDSA          

 
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