Quemaduras solares Solución: Vinagre.

  El vinagre contiene ácido acético, uno de los componentes de la aspirina. Ayuda a calmar el dolor producido por las quemaduras solares, rebajando la inflamación. Moja varias hojas de papel higiénico en vinagre blanco y aplícalo cuidadosamente en toda el área quemada, deja los trozos de papel hasta que la piel absorba el vinagre, repetir cuanto sea necesario.

 

  Ampollas Solución: Aloe vera

  Limpia bien la ampolla con agua y jabón. Pon un poco de aloe vera sobre la ampolla y cúbrela con una venda para ayudar a que cure. Si no puedes usar la planta directamente asegúrate que el gel que uses es 100% aloe vera.

 

  Picaduras de insectos Solución: Aceite de menta

  En vez de rascarte esa picadura, aplica sobre ella una gota o dos de aceite de menta. Tiene efecto refrescante, y también favorece la circulación sanguinea hacia la picadura, acelerando el proceso de curación. Si no tienes aceite de menta siempre puedes poner un poco de pasta de dientes que contenga menta sobre la picadura y verás sus efectos.

 

  Cortes y arañazos Solución: Miel.

  Pon un poco de miel sobre la herida y después cúbrela con un vendaje. La miel tiene propiedades antibióticas, hay muchos estudios que demuestran que la miel acelera el proceso de recuperación de las heridas.

 

  Cabellos quemados Solución: Aguacate.

  El sol, el agua y el cloro del verano nos quema el pelo y pierde consistencia brillo y salud. El aguacate hidrata el pelo desde la raíz y lo nutre con proteínas, haciéndolos más fuertes. Mezclar bien un aguacate con una cucharadita de aceite de germen de trigo y una cucharadita de aceite de jojoba. Aplícalo al cabello recién lavado, y extiéndelo hasta llegar a los extremos. Cúbrete la cabeza durante 15 o 30 minutos y luego enjuágala bien.