Por Alejandra Fernández

  Muchas mujeres se preguntan, si pueden seguir haciendo ejercicio una vez se han quedado embarazadas, ya que les preocupa que pueda causarles daño a ellas o a sus bebes. Sin embargo, es muy importante seguir con una actividad física específica para el periodo de gestación, ya que la mujer experimenta muchos cambios tanto psíquicos como físicos.

  Las clases de Pilates para embarazadas están diseñadas para ayudar a la futura mamá a ser más consciente de los cambios de su cuerpo, a mantener una buena postura, a aliviar algunos de los dolores habituales y sobre todo a prepararla para la experiencia del parto.


  Las clases de Pilates para embarazadas están diseñadas para ayudar a la futura mamá a ser más consciente de los cambios de su cuerpo, a mantener una buena postura, a aliviar algunos de los dolores habituales y sobre todo a prepararla para la experiencia del parto.


  Practicar correctamente el método Pilates durante el embarazo es un ejercicio muy recomendado ya que se centra principalmente en la respiración, en la estabilidad abdominal, el suelo pélvico, y el fortalecimiento y la tonificación suave de los músculos.


  Las clases están enfocadas exclusivamente para la mujer embarazada y para los diferentes periodos de gestación; se recomienda empezar de una forma segura durante el segundo trimestre de embarazo, cuando las molestias de los primeros meses han desaparecido y siempre con la aprobación del ginecólogo.


  Algunos de los beneficios de la práctica de Pilates durante el embarazo:

  - Fortalecimiento de la pared abdominal para favorecer la expulsión a la hora del parto.

  - Evita el aumento exagerado de peso.

  - Alivia los dolores de espalda y disminuye la curva lumbar provocada por el aumento de tamaño y peso del abdomen.

  - Fortalecimiento de la musculatura de las piernas y del suelo pélvico para soportar el aumento de peso del abdomen.

  - Estimula la circulación sanguínea, favoreciendo la llegada de nutrientes y oxígeno al bebé a través de la sangre.

  - Fortalecimiento de los brazos, preparando a la mamá para la llegada del bebé.

  - El control de la respiración, muy importante en Pilates, favorece el trabajo del parto y contribuye a la relajación, reduciendo el estrés y las tensiones.

  - Las recuperaciones después del parto son más rápidas.