Por Ana María Ruiz

23 años premiando al ecologista de base


  Nos hemos puesto en contacto con responsables del Premio Ambiental Goldman, y hemos hablado con Jenny Park, responsable de comunicación. A ella le hemos preguntado por los principios, cómo se creó y sobre todo, la finalidad del mismo.


  La responsable de comunicación nos cuenta que fueron Richard N. Goldman (1920-2010) y su esposa Rhoda H. Goldman (1924-1996), líderes cívicos y filántropos de San Francisco, los que establecieron en 1989 el Premio Ambiental Goldman. Lo que quisieron hacer fue rendir homenaje al esfuerzo que multitud de ecologistas hacen para proteger los recursos naturales del mundo.

  El premio Goldman se otorga todos los años a quienes han venido realizando una constante e importante labor para proteger y mejorar el ambiente natural, participantes de cada una de las seis regiones continentales habitadas del mundo: África, Asia, Europa, Islas y Naciones Isleñas, Norteamérica, y Sur y Centroamérica.


  Se premia la labor realizada en un amplio campo de actuación como pueda ser la justicia medioambiental, los derechos de los indígenas, la protección de los recursos naturales, la conservación de la biodiversidad, la salud medioambiental, lo derechos humanos y muchos más.


  Estos galardones hacen especial mención al ecologista de base, que según palabras de la organización, “son dirigentes "de base" aquellas personas involucradas en campañas locales que logran obtener cambios positivos mediante la participación de la comunidad o la ciudadanía en los asuntos que afectan su bienestar ”.


  Los galardonados reciben el mayor premio concedido a ecologistas “de base”: 150.000 $ Según palabras de la organización, “el premio busca inspirar a otras personas comunes y corrientes a actuar de forma extraordinaria para proteger el mundo natural”.


  Tal y como nos cuentan, a menudo, el premio ha sido otorgado a mujeres y hombres de aldeas remotas o barrios urbanos pobres que decidieron asumir enormes riesgos personales para proteger el medio ambiente.


  El Premio Ambiental Goldman aporta a sus galardonados apoyo financiero para seguir trabajando, reconocimiento internacional y una plataforma perfecta para enseñar al mundo las causas que defienden y en las que trabajan.


  Pero también se les otorga una estatuilla de bronce llamada Ouroboros.


  “El Ouroboros es una serpiente que se muerde la cola, simbolizando así la capacidad renovadora de la naturaleza”


  Los ganadores son anunciados cada año durante el mes de Abril, coincidiendo así con el Día de la Tierra.

  A partir de una lista confidencial compuesta por candidatos elegidos por organizaciones ecologistas, un jurado internacional será el encargado de elegir a los ganadores del Premio Ambiental Goldman.


  Una vez comunicados los ganadores, éstos iniciarán una gira que tendrá una duración de diez días en la que asistirán a conferencias y sesiones informativas.

  Este año 2012, el Premio Ambiental Goldman, en su 23ª edición, premió proyectos por logros en la protección de un bosque, la conservación de un lago en el desierto, la oposición a una mina de níquel, la regulación del uso de pesticidas y la lucha contra la explotación petrolera en las aguas del Ártico.


  La organización de los Premios Ambientales Goldman, a través de un comunicado de prensa dió a conocer el pasado 16/04/2012 en San Francisco a los galardonados y sus proyectos:


  IKAL ANGELEI, Kenya - Poniendo en riesgo su vida, Ikal Angelei lucha contra la construcción de la enorme presa Gibe 3, que podría bloquear el acceso al agua a las comunidades indígenas que habitan alrededor del lago Turkana.


  MA JUN, China - Ma Jun está haciendo que las empresas mejoren sus prácticas ambientales a través de una base de datos on line y un mapa digital que muestran a los ciudadanos chinos qué fábricas violan las normas ambientales en su país.


  EVGENIA CHIRIKOVA, Rusia - Desafiando la arraigada corrupción política, Evgenia Chirikova moviliza a sus conciudadanos rusos para exigir el desvío de una ruta que atravesaría el bosque Khimki, el “pulmón verde” de Moscú.


  EDWIN GARIGUEZ, Filipinas - El padre Edwin Gariguez, sacerdote católico, lidera un movimiento de base contra una mina ilegal de níquel para proteger la biodiversidad de la isla Mindoro y a sus pueblos indígenas.


  CAROLINE CANNON, Estados Unidos - Caroline Cannon lleva la voz y la postura de su comunidad Inupiat, en Point Hope, en la batalla para mantener a las aguas del Ártico a salvo de las perforaciones de petróleo y gas.


  SOFIA GATICA, Argentina - A partir de la muerte de su hija recién nacida y de las sospechas de que el fallecimiento habría sido provocado por pesticidas, Sofía Gatica comenzó a organizar a las mujeres de su barrio para frenar la fumigación indiscriminada en los campos de soja vecinos.


  ¡ ENHORABUENA a los premiados !


  Desde la revista positivaMENTE agradecemos mucho la atención que desde la organización nos han dedicado, en especial, a la Sra. Jenny Park y la información que nos han brindado a nosotros, pero sobre todo, a nuestros lectores, a todos vosotros.


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