Cómo tener un gato feliz en casa

Por Virginia Mª Rueda Porras

Cualquier persona que haya tenido un gatito en su casa, habrá notado lo beneficioso que es convivir con este animalito. Tenerlo al lado, acariciarlo, jugar con él, sentir su compañía,… parece reducir el estrés de nuestra vida de una manera notable. Sin embargo, lo que seguramente no sabemos, es que los gatos son unos animales que se pueden estresar muy fácilmente, y un gato estresado puede terminar teniendo problemas de piel, cistitis, problemas comportamentales, etc. Por ello, es muy importante ser conscientes del manejo que tenemos hacia nuestro gatito, qué cambios podemos hacer por él para mejorar su ambiente, o qué tenemos que tener en cuenta si vamos a tener un gato nuevo en casa. En este artículo os daré algunas pautas que pueden ser interesantes si decidimos adoptar un gatito.

Es muy importante que los gatos tengan una zona en su casa donde se sientan seguros y puedan refugiarse en caso de que lo necesiten. Debe ser una zona recluida, donde pueda tener acceso las 24h del día, donde ningún otro animal de la casa pueda ir a molestarle y que tenga todo lo que el animal necesita: agua, comida, una bandeja para sus eliminaciones, un rascador,… De esta manera, el animal tendrá un lugar donde pueda ir a esconderse o relajarse en caso de necesidad.

El período de socialización es muy importante tanto en perros como en gatos. En el gato, este período dura más o menos desde las dos semanas de vida hasta las 7-9 semanas. Es muy importante que, durante este período, tengan contacto con muchos estímulos con los que se tendrán que encontrar cuando sea adulto, ya sean otros gatos, personas, perros, ruidos extraños,… Uno de los principales problemas de comportamiento en gatos es la agresividad por miedo, por ello, haciendo una buena socialización podemos disminuir bastante las posibilidades de que nuestro gato presente este tipo de agresividad en el futuro.

Uno de los problemas más grandes a la hora de tener un gato en casa, es el hecho de que pueden arañar los muebles, las cortinas, los sofás,… Para evitar esta situación, es necesario proporcionar al animal una alternativa, como un rascador vertical donde pueda llevar a cabo su conducta de marcaje sin destrozar los muebles de la casa.

En cuanto al tema de las bandejas, lo ideal es que siempre haya una bandeja más que el número de gatos que haya en la casa. De esta

manera, los conflictos territoriales disminuyen y los gatos tienen más opciones para elegir la bandeja que más les atraiga. Además, la bandeja ideal para los gatos debe ser baja, abierta y con la arena aglomerante y no perfumada. Si vuestro gato acepta la bandeja que está usando actualmente, es mejor no cambiarla y mantenérsela igual; sin embargo, si estáis pensando en tener un gatito en casa, podéis tener en cuenta este tipo de bandeja para favorecer que la acepte más rápidamente.

Los gatos son animales muy neofóbicos, eso quiere decir que no aceptan mucho los cambios o las cosas nuevas. Si un gato está acostumbrado a un tipo de comida y, de repente, se la cambiáis, es muy normal que el gato no la acepte y no se la coma. Hay que tener mucho cuidado con cualquier cambio que se haga, tanto en temas de comida y bandejas, como en cambios en el domicilio. Estos cambios pueden suponer un estrés para el gato y provocarle problemas de conducta. Para intentar evitar estos problemas, es muy importante proporcionarles un ambiente muy enriquecido. Es decir, tienen que tener zonas altas a las que puedan llegar, desde donde puedan observar la casa; si no tienen acceso al exterior, al menos que tengan una ventana por la que mirar fuera y ver los pájaros y otros animalitos. También debemos proporcionarles juguetes con los que puedan llevar a cabo su instinto de caza y jugar activamente con ellos, ya sea moviendo un hilo, o con pelotitas unidas a un cordón,… Pero es importante no jugar directamente con nuestras manos, para evitar que nos arañe o nos muerda y acabe cogiendo ese hábito como si fuera un juego.

También debemos evitar jugar con láser, porque, a pesar de que a los gatos les encanta perseguir las luces, el hecho de no poder terminar la conducta de caza y llegar a atrapar esa luz, puede llegar a frustrarles y estresarles, ocasionándoles problemas de conducta indeseados.

En caso de querer introducir un nuevo gato en la casa, debemos evitar un contacto directo frontal al principio. Una manera de hacerlo es mantener al gatito nuevo dentro de un transportín y dejar que el gato de la casa le olisquee y vaya aceptando su olor y su presencia. Premiando la buena aceptación del gato que estaba en casa, favoreceremos la reintroducción del gatito nuevo. El gato es una especie muy solitaria que hemos domesticado para que se vuelva

más sociable; sin embargo, siguen teniendo muchas conductas y comportamientos de sus ancestros salvajes. Por ello, las reintroducciones de nuevos individuos en la casa, en especial otros felinos, deben hacerse gradualmente y con paciencia. Cualquier intento de acelerar la situación puede desencadenar agresividad que puede ser perjudicial tanto para los gatos como para los propietarios.

Todo esto son consejos para mejorar la calidad de vida de vuestros gatitos. Sin embargo, si veis que vuestro gato presenta algún problema de comportamiento serio como los que he nombrado anteriormente, como la agresividad, eliminación inadecuada, conductas compulsivas,… deberíais contactar con un etólogo antes de que la situación se pueda agravar.

Virginia Mª Rueda Porras

Veterinaria y Etóloga.

Tfn: 655 233 873

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